Cuando la muerte está cerca estas señales pueden aparecer durante la noche

Hablar de la muerte puede resultar difícil, pero conocer algunos cambios que pueden aparecer durante los últimos días u horas de vida puede ayudar a las familias a comprender lo que está ocurriendo y, sobre todo, a acompañar a la persona con tranquilidad.
Una de las creencias más extendidas dice que cuando la muerte está cerca, la persona “hace algo” durante la noche que permite saberlo. Sin embargo, no existe un gesto nocturno específico que pueda predecir con certeza que alguien va a morir. Lo que sí existen son determinados cambios físicos y de comportamiento que pueden hacerse más evidentes durante la noche, especialmente cuando una persona está gravemente enferma.
1. Cambios importantes en el sueño
Uno de los cambios más frecuentes es que la persona duerma mucho más de lo habitual.
Puede pasar gran parte del día dormida, quedarse dormida mientras conversa o tener dificultades para mantenerse despierta. Durante la noche puede permanecer profundamente dormida durante largos períodos y responder poco cuando alguien le habla.
Esto no significa necesariamente que esté sufriendo. En muchas personas que se encuentran al final de la vida, el organismo va disminuyendo progresivamente su actividad y necesita menos energía.
Lo importante es hablarle con calma, aunque parezca que no responde. La audición puede permanecer presente incluso cuando la persona ya tiene grandes dificultades para comunicarse.
2. Confusión durante la noche
Otro cambio que puede aparecer es la confusión.
La persona puede despertarse y no saber dónde está, confundir a familiares, hablar de personas que no están presentes o decir cosas que parecen no tener sentido.
Este fenómeno puede relacionarse con el delirio, que puede aparecer en personas gravemente enfermas por diferentes causas, como medicamentos, infecciones, alteraciones metabólicas, falta de oxígeno o cambios propios de las últimas etapas de una enfermedad.
Por eso no conviene interpretar automáticamente estas experiencias como una señal sobrenatural o como una prueba definitiva de que la muerte ocurrirá inmediatamente.
Si la confusión aparece de forma repentina, debe comunicarse al equipo médico.
3. Cambios en la respiración
La respiración también puede cambiar considerablemente.
Puede volverse más lenta, irregular o presentar períodos en los que parece detenerse durante unos segundos antes de comenzar nuevamente.
En algunas personas aparece un patrón respiratorio conocido como respiración de Cheyne-Stokes, caracterizado por períodos de respiración más profunda seguidos de respiraciones más superficiales y pausas.
Estos cambios pueden resultar aterradores para los familiares, pero no siempre significan que la persona esté sintiendo dolor o que se esté asfixiando.
Si existe preocupación por el sufrimiento, hay que solicitar ayuda al personal sanitario. Los profesionales pueden evaluar si existe dolor, ansiedad, dificultad respiratoria u otra causa que necesite tratamiento.
4. Menos interés por comida y agua
A medida que el organismo se debilita, también puede disminuir el deseo de comer o beber.
Una persona que anteriormente comía normalmente puede comenzar a rechazar alimentos, beber solamente pequeños sorbos o pasar muchas horas sin pedir comida.
Esto puede ser parte del proceso natural de morir y no necesariamente significa que la familia esté haciendo algo mal.
No se debe obligar a una persona muy debilitada a comer o beber. Si puede tragar con seguridad, pequeñas cantidades pueden ofrecerse según sus deseos y las indicaciones del equipo médico.
Mantener los labios y la boca húmedos puede proporcionar comodidad.
5. Cambios en las manos y los pies
Otro signo que puede preocupar mucho durante la noche es que las extremidades se sientan frías.
Las manos, pies, brazos o piernas pueden enfriarse debido a los cambios en la circulación.
También pueden aparecer zonas de coloración azulada, morada o moteada en la piel, especialmente en las piernas y los pies.
Estos cambios pueden ocurrir cuando la circulación periférica disminuye.
No significa que necesariamente la muerte vaya a ocurrir en ese mismo momento, pero en una persona que ya está en una fase terminal puede formar parte de los cambios observados durante las últimas horas o días.
6. Menor capacidad para hablar
La persona puede dejar de conversar como antes.
Quizás responda solamente con unas pocas palabras, mueva la cabeza o simplemente permanezca en silencio.
En las últimas etapas puede perder progresivamente la capacidad de comunicarse.
Aunque ya no pueda contestar, hablarle con cariño puede ser una manera importante de acompañarla.
Decirle que la familia está presente, tomarle la mano si lo permite y mantener un ambiente tranquilo puede proporcionar seguridad.
7. Puede parecer que está mirando algo
Algunas personas, especialmente cuando existe confusión o delirio, pueden mirar fijamente hacia un lugar determinado, hablar con personas que los demás no pueden ver o describir experiencias que la familia no comprende.
Estas experiencias pueden ser muy significativas para la persona.
No es necesario discutir con ella ni decirle que está equivocada. Si no existe peligro, puede ser más apropiado escucharla y mantener una actitud tranquila.
No obstante, tampoco debe afirmarse que estas experiencias demuestran que la muerte está cerca, porque no existe evidencia médica que permita utilizar ese comportamiento como una predicción exacta.
8. Un cambio repentino de tranquilidad
En ocasiones, una persona gravemente enferma puede experimentar un período inesperado de calma o lucidez.
Puede conversar, reconocer a familiares o parecer más despierta después de haber estado muy somnolienta.
Esto puede ser sorprendente para la familia.
No debe interpretarse automáticamente como una recuperación definitiva ni como una señal segura de que la muerte ocurrirá inmediatamente. Las enfermedades graves pueden presentar fluctuaciones y momentos de mayor o menor lucidez.
Por eso es importante aprovechar estos momentos para estar juntos, expresar cariño y conversar si la persona desea hacerlo.
¿Qué debemos hacer durante la noche?
Cuando una persona se encuentra en una etapa avanzada de una enfermedad, lo más importante no es intentar adivinar exactamente cuándo ocurrirá la muerte.
Lo fundamental es garantizar comodidad y seguridad.
Mantén el ambiente tranquilo. Evita demasiadas luces, ruidos o conversaciones simultáneas. Habla lentamente y con una voz familiar.
Si la persona tiene dolor, dificultad para respirar, agitación intensa, sangrado importante, convulsiones o cualquier síntoma que parezca causar sufrimiento, hay que contactar al equipo médico o al servicio de emergencias correspondiente.
En una persona que está recibiendo cuidados paliativos, también es importante seguir las instrucciones que haya dejado el equipo de atención.
Algo importante para las familias
La muerte no ocurre de la misma manera para todas las personas.
Algunas presentan muchos de estos cambios; otras solamente presentan algunos. También puede haber personas que fallezcan sin mostrar señales evidentes durante mucho tiempo.
Por eso no existe una acción específica que alguien haga por la noche que permita afirmar: “la muerte está cerca”.
Lo que sí puede ocurrir son cambios progresivos en el sueño, la respiración, la circulación, el apetito, la conciencia y la capacidad para comunicarse.
Reconocerlos puede ayudar a la familia a comprender que el organismo está atravesando una etapa muy delicada.
Y quizás lo más importante sea recordar que acompañar no significa encontrar una manera de impedir el proceso natural de morir. Muchas veces significa simplemente estar presente.
Una mano sostenida, una voz conocida, unas palabras de cariño y un ambiente tranquilo pueden convertirse en una forma profunda de acompañamiento.
Si la persona está cerca del final de su vida, la familia no tiene que enfrentar ese momento intentando interpretar cada movimiento como una señal. Lo más seguro es observar los cambios, mantener la calma y apoyarse en profesionales de salud.
La muerte forma parte de la vida, y comprender lo que puede suceder permite afrontarla con menos miedo y con mayor humanidad.
Deja una respuesta